¡Ya llegué raza! Mi primera parada: ¡Colombia!

      Bogotá, Colombia mi punto de aterrizaje para empezar mi recorrido por Sudamérica. 90 días son los días de estancía que le dan al extranjero (al menos al mexicano). Desde Playa de Carmen a Cd. De México recorrí casi a dedo, en Puebla tuve que tomar el camión más barato al DF, creánme que hasta viajar cansa. Aquí me quedé 10 días hasta esperar el vuelo para Bogotá. Probé lo último de comida mexicana sabía que no volvería a sentir esos sabores que mi paladar esta acostumbrado.

     Finalmente llego el 12 de Febrero, era la primera vez que me subía a un avión y todo el tema del abordaje. La sensación de cuando el avión despeja era tan normal que hasta llegué a pensar “¿A que horas debo vomitar?” pero exitosamente no paso a más. Volabamos a 39 mil píes de altura hasta donde recuerdo. El vuelo salió a las 18 horas entonces era casi imposible ver las nubes incluso tomar fotos; todo lo que pude ver desde las alturas queda en mi memoria fotografica mental.

    Seis horas vuelo de Cd. De México a Bogotá, llegué a las doce de la madrugada casi una; para eso tenía un pequeño inconveniente el cuál me tenía preocupada desde el día que compré el vuelo. Resulta que sólo había comprado el boleto de ida pero no de vuelta, había preguntado antes como estaba este movimiento con los oficiales de migración a viajeros que habían pasado antes por el país y la mayoríame decía que no lo pedían en el aeropuerto pero otros que SÍ. Ese tema me tenía tan intrigada hasta que llego el día que me vería frente a frente con ese oficial. Cuando nos dijeron que pasaramos a migración iba con todas las oraciones del mundo (cabe mencionar que soy atea pero me gusta hacer blasfemias con el güero hahaha), llegué a la zona y habían como cuatro oficiales los cuales analice y vi al tipo más cansado y molesto por la vida y me dirijí a él. Saqué mi pasaporte y con toda la seguridad del mundo respondí a las preguntas en reglas.-

 OM: ¿Motivo?

Yo: Turismo

OM: ¿Cuantos días?

Yo: 10 días

OM: ¿En que hotel se aloja?

Yo: En casa de amigo

OM: Dirección y teléfono

Yo: Dí los datos….

Con una bella sonrisa durante todo el proceso, viendo como tomaba el sello de entrada y escribiendo los 90 días en el pasaporte felizmente estaba dentro de Colombia y Sudamérica. Contenta estaba al ingresar a mi primer país en mis 26 años de vida y con esfuerzo de mi trabajo en anteriores años. El tema del boleto estaba resuelto ahora venía el tema de la moneda ya que conociendome que mis habilidades matemáticas no son las mejores. En el aeropuerto de la cd de México el dólar estaba a 14.90 pesos la compra de esa moneda imperialista lo cuál decidí mejor llegar a Colombia con pesos mexicanos. Cambien solamente $1, 000 pesos MX a pasarlos a pesos colombianos me dieron $130 000 pesos colombianos… En México sería feliz con esa cifra pero lamentablemente es casi nada en Colombia. Cabe mencionar que este país se habla de miles, millones y billones. Hay monedas de $50, $100, $200 pesos y billetes de $1000, $2000, $10 000, $20 000 y $50 000 me sentía rica con estas cifras :P.

11063396_10203550731438432_33709979_n
Así me dió la bienvenida mi couch.

    En mi puta vida me habían robado con arma de fuego, mentada arma blanca, golpeado o insultado bueno ¡JAMÁS! Por que siempre trato de aparentar esta jodida pero en Bogotá lo hicieron de la forma más educada y diplomatica como decimo en México “Me vieron cara de turista”. La persona que me daría couchsurfing en Bogotá tenía que llamarla para avisarle que había llegada sana y salva pero sobretodo iba para su casa. Como el tema de estar en otro país era nuevo para mi tuve que prestar un teléfono y así marcarle. Los taxistas me estaba cobrando $35 mil pesos del aeropuerto al centro donde vivía Agustín mi COUCH entonces le dije que necesitaba llamarle a un amigo y él muy generoso me presto su celular. Agustín me decía que era demasiado y me decía la converción de dólares la cuál estaba de acuerdo con él pero era la una de la mañana por mi me quedaba a dormir en el aeropuerto pero el me insistía que no lo hiciera entonces tuve que tomar un taxi. El taxista con una sonrisa me dice ¿Con lo que usted quiera colaborar?  Y yo colaboré con un “muchisimas gracias”  hahaha.. Salí del aeropuerto. Caminé un par y tomé un taxi de los amarillos y pregunte cuanto me cobraría lo cuál el chofer me dijo $30 mil pesos bueno era 5 mil menos y me subí. ERROR, no hablen de más si están en un país que no sea el suyo. Había aprendido si me preguntaban mi nacionalidad contestaba mientras NO. Y bueno hice todo lo contrario mientras veía la urbanización de Bogotá la cuál viene siendo algo similar a los suburbios barrios de la cd de México venía comparando el chofer muy buena onda me venía contando las cosas de Bogotá como todo local siempre t e platican la mierda del país. Al momento de pagar le pregunto ¿Con este billete? “ Le mostré un billete de 50 mil pesos” como era estúpida y aún tenía 1 horas de familiarizarme con la moneda colombiana me dice sonriente el señor “SÍ” no me fije del cambio. Hasta me ayudo a bajar la mochila y toco el timbre bueno que ni en Cancún o Playa del Carmen pagando eso te bajan todas la pinches maletas.

Llegué a casa de mi Couch  que muy amable me espero hasta mi llegada, le platiqué toda mi travesía del aeropuerto y cuando le dije cuanto me habían cobrado y el hice una cara de “Pinches weyes” es obvio igual en México le hacen lo mismo a los extranjeros y esta vez lo viví en carne propia. Platicamos, me enseño la casa, lugares que podía visitar en Bogotá, con cuanto salir en fin de todo. Nos acotamos a las 3 de la mañana ya que en Colombia es una hora más. Al día siguiente, al sacar mis cuentas me dí color que el chofer sí ese chofer tan amable que me bajo mi mochila me había cobrado 40 mil pesos por el servicio. Me dió tanto coraje saber que me había robado de la forma más limpia del mundo ahhahah Yo mochilera de 1 año viajando pagando esas cantidades pero ni en México le hubiese pagado a un taxista ese cantidad y mucho menos por la pinche distancia. Al final ni llorar es bueno sin embargo se aprende  pero estoy segura que esto no me lo vuelve hacer mientras siga ejerciendo este oficio de viajar.

     Y así es como empieza mi aventura y recorrido por Colombia, en la siguiente entrada les escribiré mi experiencia en este país del sur. Debo dejar en claro que no soy turista lo cuál no niego que también se hace un poco de esto pero realmente estoy viajando para aprender de la cultura, la sociedad en sí, tener la experiencia de como se vive en el país. Los monumentos, los museos entre otros son los muros para ocultar los problemas del país. Estuve un mes y medio en Colombia y puedo decir que el país es grandioso culturalmente y naturalmente es hermoso pero para recorrer cada punto de ellos se necesita en llamado “DINERO”. Solamente les mostraré aquello que he podido visitar, ver y sentir.

 ¡Gracias por leerme! Y para poder  apoyarme con este viaje de voluntariado pueden hacer a la siguiente cuenta. Con gusto les mando postales de los lugares donde me encuentre.

 Cuenta SANTANDER: 60-56308464-6 Clabe:014790605630846461

 Paypal: Linda-zapata1988@hotmail.com

 ¡Nos leemos en la próxima!

Anuncios

Mi primer voluntariado en el extranjero ¡Bienvenida AGUALINDA! Colombia.

     Dejemos claro que la palabra “VOLUNTARIADO” tiene un cierto significado importante  para todo aquél que hace las cosas con amor al prójimo sin pedir nada a cambio incluso un intercambio o trueque. Ser voluntario o hacer voluntariado no implica que uno tenga un techo donde dormir, una comida segura, Internet o una ducha sino implica comprometerse con las personas que están en ella. Desde que un voluntario pisa el lugar de aprendizaje y enseñanza no hay vuelta atrás. Sí quieres algo diferente para tu vida te quedas; sí tu crees que hacer voluntariado es todo aquello que menciono y sólo arrascarte la panza ¡hermano! mejor quédate en casa.

SAM_4122
Vista desde la finca de Agualinda.

     ¿Cómo llegue a la fundación Agualinda? Resulta que una amiga española muy buena onda que conocí en México (San Cristobal) teníamos algo en común el tema de hacer voluntariado durante el viaje Abi como se llama tenía un cuenta en HELPX.NET me compartió su cuenta y todo el tema, obviamente no podía mandar email desde su cuenta. Ella lo hacía con el fin de que yo consiguiera el contacto en fin, lo demás es historia.

     Así fue como conocí a Pablo Acevedo, uno de los fundadores de AGUALINDA nos encontramos en Bogotá donde me llevaría a la finca de este proyecto. Para eso también conocí a Teo un CATALÁN y pongo en mayúscula este gentilicio ya que resulta que cada vez que conozco alguien de Barcelona (con C) remarcan con todo el orgullo del mundo Catalán no español :D.

SAM_4121
La finca de la fundación AGUALINDA.

    Agualinda se encuentra entre las montañas del departamento de Cundinamarca el poblado Sesquilé.  Estaba muy contenta de llegar a este lugar pues estaría lo más lejos de la ciudad. Vivir entre la naturaleza es vivir en paz con uno mismo en mi caso. Estar cerca de la ciudad significa contaminación, ruido y la gente se ha vuelto estresante para mi.

SAM_4187
La familia de Agualinda. Izq. Steeven, Félix, Teo, Mati, Angela (centro), Yo, Laura, JuanPa, Karen y Linda (frente)

     Llegué un 14 de Febrero con la noticia que era la primera mexicana que llegaba hacer voluntariado. Me recibieron con música mexicana y yo la bienvenida con un guacamole al muy estilo de mi país. En la cocina conocí a Emi que era la enfermera de David y con él al pequeño Mati el cual nunca logre sacarle un sonrisa con esa seriedad profunda que lo hace respetar a más de uno ahahahha.  De ahí viene Lina quien era la encargada de la casa una persona tanto estricta con su trabajo pero linda como persona, Mati una residente con un sentido de humor particular y un carácter que solo ella puede llevar hahahaha, sin dejar mencionar al residente más guapo y apuesto de la casa Juan Pablo para los cuates “Juanpa o Juanpis” un chico especial en toda la extensión de la palabra el cual sacaba la risa a más de uno con sus días de seriedad y sonrisas. Angela una bella paisa que estaba encargada de los animales de la finca y la huerta; enamoraba a mas de uno con sus ricas arepas en el desayuno, en estas líneas no puede faltas Karen la enfermera de Juanpa la cuál todas las noches tenía una historia nueva con introducciones interesantes y finales de suspensos. No se me olvida Pilu quien también es fundadora de Agualinda y esposa de Pablo, con un humor pintoresco que solo ella sabe controlar. ¡Cómo olvidar a Adriana! una encantadora persona que siempre llegaba a mi auxilio con el arroz hahaha. De ahí le sigue María practicante y por último llega Laura otra querida persona y la discípula de Lina en el argot de Teo. En este párrafo también entran los tres apuestos voluntarios Steeven (Canadá), Teo (España) y Felix (Bélgica) entre ellos me encontraba yo.

SAM_4212
Félix la hora de comida para los perros.

     Definitivamente los que se llevaban el papel principal de AGUALINDA a parte de los residentes eran los 10 perros que vivían con nosotros; Tomas, Mónica, Geronimo, Tobias, Chimo, Fijo, Kate, Tobi, Seeben y Motas cada uno con su caso particular, sin dejar de mencionar a los caballos superflash y estrellita que eran los antagonistas del lugar. Sería triste que nadie quedará encantada con los animales de la finca eran los seres mas queridos de lugar, a la hora de comer era un tema serio para ellos, cada uno sabía su función en la situación planteada la más desesperada era Kate que no para ladrar por su tazón, Tobias lambía las paredes para controlarse y los demás tranquilos tomaban el tema con compresión. Yo siempre disfrutaba jugar incluso pelear con Tomás un viejo perro de 14 años era tan gruñón que un beso en el hocico le parecía falta te respeto a su integridad canina. Disfrutaba lamber los pies, piernas y brazos tuve mas de una discusión con ese perro con respeto cuando estaba de humor el cuál no se sabía cuando le gustaba una que otra acaricia incluso dormir acurrucado con los voluntarios. Mónica era toda una lady una perra de 13 años que con su fino caminar de cuatro patas y su pelaje suave la hacía tan querida entre todos. Geronimo otro viejito de la manada siempre se la pasaba durmiendo, en cualquier lugar de la casa ya sea sillón, cama o esquina se daba mas de un golpe en la cabeza por su grande cuerpo. Y así, no terminaría de describir la faceta de cada uno de ellos y las alegrías que genera en esa finca.

SAM_4133
Felix, Tomás (el perro) y Teo hahahaha…
SAM_4136
Seeben. YOGA TIME
SAM_4137
Mónica.
SAM_4205
La traviesa Kate…
SAM_4208
La risueña Chimo.
SAM_4213
El serio Motas.
SAM_4216
Izq, Motas, Tobi, Chimo, Fijo y la deseperada Kate. Hora de comer.
SAM_4218
La líder de la manada, Seeben.
1622650_10205974329499000_2600376207971064733_n
Don Tomás. El ser que me alegraba las mañanas con un ladrido de inconformidad hahahaha
SAM_4135
Gerooooooooooo. Todas las noche es una batalla campal para poder sacarlo.
SAM_4189
La pizarra con las tareas del día.

El trabajo en AGUALINDA es tan simple y sencillo, las tareas se repartían entre los cuatros voluntarios. Todas las mañanas nos citábamos a las 6.45 am Lina repartía las tareas del día a cada uno. El objetivos del día era que nosotros conviviéramos con los residentes haciéndolo participé en las actividades de HUERTA, COCINA, ARTES Y LIMPIEZA. Lo primero que hacíamos era limpiar la casa que era, limpiar baños, aspirar la sala, barrer corredores y el otro daba de comer a los perros el que terminará pronto ayudaba a poner la mesa para el desayuno. Creo que hasta ahora durante mi viaje he tenido el mejor desayuno de mi vida. Arepas, café, avena con fruta, panela, mermelada (hecha ahí mismo)  y queso crema. Esa el desayuno de AGUALINDA. Las arepas eran las mas solicitadas de esa hora si quedaba una nadie tenía compasión de dejarla sola. Mi parte favorita del día era cocinar nunca recibí quejas de mi sazón, siempre le daba ese toque mexicano para no olvidar. Hacer la bota navideña con Mati era entretenido incluso pintar con Juanpa. La huerta no era la parte favorita de Mati pero no le quedaba de otra ya que era ama y señora de la ensaladas a la hora del almuerzo; recoger flores y regar el jardín era una de las tareas con Mati. Con JuanPa se hacía huerta, se le daba agua a los caballos pero al parecer Juanpa siempre disfrutaba darle de comer a los perros con Teo o Felix.  La jornada terminaba cuando se lavaban los platos de la cena. Cuando se terminaba de desayunar, almorzar y comer a cada uno se le repartía la tarea; uno lavaba, otro secaba y el otro guardaba.

       Cuando todos nos sentábamos a la mesa era el momento de cada uno. Era la hora en la que todos convivíamos, escuchábamos uno tras el otro ¡Vaya! como lo hace la familia.  Se contaba uno que otro dato cultural de cada país, el sabor de la comida, pásame esto pásame aquello. Teo jugando ser Dios hahaha y Karen siempre amenizandonos con sus historias de amor, desamor, engaño y demás. Hasta que Teo le puso nombre a su libro “El despertar erótico de Karen” todo un chiste.

SAM_4185
Chalet de los voluntarios.

    El mito del CHALET, era nuestra humilde morada de descanso. Tenía 4 camas, 1 baño, terraza, televisor y una grabadora. Realmente solo ocupábamos el CHALET para dormir y no’mas. Por extraña razón nunca pude dormir como debe ser en ese lugar, mis compañeros tenían la manía de hablar solos por la noche.  Teo era el que siempre se levantaba temprano es decir, era que el nos levantaba a todos hahaha. Sí querías bañarte tenías que levantarte mas temprano ya que el catalán cuando tomaba el baño era para esperar una eternidad su turno.

    Me quedé tres semanas que se fueron como agua. El peor enemigo del viajero es la rutina y el camino debe continuar.

Es un lugar donde se encuentra una familia, amigos, aprendizaje y enseñanza para cada uno que habita en esa casa. Hace 1 semana que deje la finca y extraño cada rincón de la casa, cada broma, el olor del desayuno, las arepas que solo Angela conquista, el cariño de los perros, las discusiones con Tomás, los cánticos en sí ¡TODO! La nostalgia es un terrible sentimiento que se debe reemplazar por las nuevas cosas que vendrán en el camino.

En AGUALINDA encontré ese valor que siempre he buscado, una familia y ellos me lo pudieron dar. Convivir con mis compañeros, aprender acerca de su cultura, sus proyectos, que sí que no, convivir con los colombianos desde raíz son detalles que al terminar al viaje vale la pena contar y recordar. Hay mucho que contar de esas tres semanas pero las líneas con nostalgia no me dejan más. ¿Volvería? Cuando alguien no se despide del todo del lugar, lo más seguro es que  retorne al lugar donde se encuentra la felicidad.

     Invito al viajero/mochilero que sí alguna vez viaja a Colombia y quiere hacer voluntariado en AGUALINDA no se arrepentirán, encontrarás un lugar de naturaleza, convivencia y armonía entre las personas que viven allí. Al viajero le ofrecen alojamiento y las comidas a cambio de todo eso simplemente tienes que dar el 100% de ti para la fundación.

Sí quieren saber más de lugar y acerca del voluntariado dejo las web de contacto incluso donaciones ya que se que maneja de forma autónoma.

http://www.agualinda.org/

https://www.facebook.com/agualindaorg?fref=ts

Algunas fotos.-

11012670_602334676533943_2728482648183445544_n 11058373_10153059668011900_2218757834943714055_n 11069881_10153073426576900_2837877733526358496_n BeFunky_SAM_4192.jpg IMG_1096 IMG_1126

Sí quiere colaborarme con una pequeña donación para este viaje de voluntariado por Sudamérica puedes hacer a esta cuenta:

Cuenta SANTANDER: 60-56308464-6

Clabe:014790605630846461

Paypal: Linda-zapata1988@hotmail.com

¡Nos leemos en la próxima entrada!